Garanticemos la equidad en el aprendizaje durante el estado de alarma

Desde el pasado 11 de marzo la Comunidad Educativa está viviendo, al igual que el resto de la sociedad, unos días bastante complicados ante una situación muy difícil para todos y todas provocada por la obligación de pasar de una modalidad de enseñanza presencial a otra de distancia, sin tiempo de tránsito de un modelo a otro. En este sentido, a lo largo de estas semanas hemos podido observar situaciones muy diversas en esta nueva experiencia de enseñanza y aprendizaje dependiendo de la realidad de cada familia. Durante este tiempo hemos detectado situaciones familiares que o bien no tienen los recursos materiales adecuados para seguir un aprendizaje a distancia óptimo o bien las condiciones saludables o económicas del hogar están comprometidas. Así, por ejemplo, nos encontramos:

  • Con algún niño o niña que pasa el día con sus abuelos, sin tener ordenador, ni acceso a WhatsApp.
  • Alumnado que tiene un acceso muy restringido a medios tecnológicos (ordenador, internet, impresoras…).
  • Familias sobrepasadas porque tienen varios hijos e hijas de diferentes edades y les está costando hacer un seguimiento de todas las informaciones que llegan desde los distintos niveles.
  • Chicos y chicas con hermanos y hermanas mayores, que también necesitan utilizar el ordenador y en mayor medida.
  • Familias que están pasándolo mal porque la situación les está afectando a nivel de salud o laboral.

Debido a que la situación parece que se va a alargar (mínimo hasta el 11 de abril), suponemos que la administración sacará nuevas instrucciones para los centros educativos de cara al período pos vacacional de Semana Santa. Estas nuevas orientaciones o instrucciones no deberían en ningún caso contemplar la idea de adelantar contenidos. Creemos que esta sería una muy mala noticia que repercutiría muy negativamente en el alumnado más vulnerable.
La escuela pública es un lugar que debe tratar de compensar desigualdades y obviamente no todas las familias tienen los conocimientos, tiempo, recursos y situación personal como para que las tareas que se mandan para trabajar en casa supongan lo mismo para todos y todas.
Aunque esta difícil situación se alargara a dos meses, creemos que es un periodo insignificante teniendo en cuenta los años que dura el periodo de escolarización obligatoria de cada alumn@ y, por lo tanto, estar varias semanas sin adelantar contenidos no puede tener una influencia significativa en el desarrollo académico de cualquier niño o niña a lo largo de su escolarización. Sin embargo, sí tendría una influencia muy negativa en determinados alumnos y alumnas que, por diferentes razones, no van a tener las mismas condiciones para tratar estos contenidos nuevos.
Por tanto, creemos que desde los centros educativos se debería dar a las familias orientaciones que vayan en la línea de propuestas de actividades competenciales, investigación de cuestiones que susciten el interés del alumnado, actividades creativas, artísticas, etc. En definitiva, cuestiones que sirvan para llevar una difícil situación de confinamiento de la mejor manera posible y que no suponga un problema más en esta estresante situación. Además, en la medida de lo posible, todos los docentes de un mismo centro deberían utilizar una misma plataforma digital para que las familias que tienen varios hijos en un cole no tuviesen que aprender a manejar varias a la vez.
Asimismo nos parece muy importante atender a aquellas familias que no tienen recursos para establecer comunicación con sus profesores de manera digital. La administración y los centros educativos deben contemplar esta situación para ver la manera de llegar a todas las familias sin excepción para que esta situación no profundice todavía más en las desigualdades sociales de nuestra actual sociedad.
A pesar de los momentos duros que estamos viviendo, opinamos que la escuela pública debe en todo momento ser un lugar compensador e igualador. Nos preocupa cómo adaptarnos a todas estas situaciones, intentando compensar desigualdades y no contribuyendo a agravar la desigualdad social, que ya existía antes. Por eso, ante una nueva etapa llena de incertidumbres tanto en la escuela como en el resto de sectores, tenemos que asegurarnos de que nadie se quede por el camino. Pongamos los medios y el ingenio para ello.

Comisión de Educación de Leganés